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Resultados Taller 1CAAC, ARQUITECTURA DISPUESTA: PREPOSICIONES COTIDIANAS

Finalizado el periodo de talleres en la el ciclo de conferencias y exposición Arquitectura Dispuesta: Preposiciones Cotidianas, mostramos los resultados del Taller 1: Espacios Desocupados de la profesión, en este vídeo:

El libro de resultados publicado por la universidad de Sevilla obtiene premio de difusión de la XIII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo 2016.

Extractos del libro pueden consultarse aquí:

ARQUITECTURA DISPUESTA: PREPOSICIONES COTIDIANAS

Taller “Espacios desocupados de la profesión”. Coordinación, Carlos Tapia.

Pensar la profesión también es hacer la profesión. A pesar de que se deba a una detención en el obrar, toda acción no pierde consciencia de su base fundante, su implicación social, su capacidad de cambio. Es cierto que estos procesos se aceleran en las crisis. Pero aún en la actual situación, la arquitectura no deja de ser articuladora y parte de los procesos de cambio, cambios que recibe y promueve. Por definición, ella es cambio. Aún en las persistencias, tradiciones, funciones públicas, es transformación. No por una característica ajena a quien va dirigida, sino porque la propia definición de cultura es evolución, trasformación. En el modelo imperante, el cambio es mercantil, y la arquitectura es visible en él por sus vinculaciones o retiradas, por su insurgencia o su servilismo.

La oportunidad de un taller en un Centro de Arte Contemporáneo difiere de una enseñanza reglada en arquitectura. Las competencias, habilidades, contenidos fijados de antemano, se disuelven. Las expectativas de seguir siendo un corpus disciplinar se relajan. Y se torna propicio el sentido de lo abismal, donde el vértigo y la velocidad de caída ponen a prueba todo lo aprendido y la capacidad de respuesta que es distintivo del hacer arquitectónico. El conjunto de los intervinientes son responsables activos del resultado, donde creatividad, capacidad expresiva y de diálogo, reflexiva y operativa son determinantes. Al margen de polémicas por culturas aceleradas y descontroladas, un taller es sitio para experimentación y libertad. Tan importante es dejar ver lo hecho como dejarse ver mientras se hace: el proceso es enriquecimiento, compartiendo.

Las preguntas, por tanto, a formular son claras:

¿Qué es arquitectura?, ¿para qué y quién la arquitectura?, ¿qué es comunidad, lo común, que agrupa tareas y mandatos para un común más amplio?, ¿tiene la arquitectura un fin social?, ¿qué es la autonomía arquitectónica?, ¿de disuelven los límites de la acción arquitectónica?, ¿es suficiente una metaforización trans-disciplinar?, ¿cómo encaja el arte, la biomorfología, el parametricismo, la herencia moderna, los nuevos materialismos, las efervescencias teóricas, la vuelta al cuerpo, etc., en la arquitectura de y para hoy?, ¿qué se deriva de una acción arquitectónica: generar o alterar temporalidades?, ¿sirve un diagnóstico de ese tiempo en arquitectura?, ¿demanda la sociedad un arquitecto tal y como entienden las escuelas de arquitectura y los colegios profesionales?, ¿existen posibilidades de acción arquitectónica fuera de esos requerimientos y reconocimientos?

La organización del taller, que se estructura en tres días está imbricada con las sesiones de los equipos de arquitectos invitados y con la exposición que se celebra en paralelo a los talleres. Las miradas diferenciales y los modos de hacer particulares de los equipos Raumlabor Berlin,y EXYZT París aportarán una precisa referencia para nuestro trabajo en el espacio-laboratorio en que convertiremos el Secadero del CAAC. Como objetivo, los 16 participantes trabajaremos en tres diferentes frentes. El primero consistirá en formular debates a partir de unas premisas ya previstas, con unas aportaciones primarias en forma de textos e imágenes, para inmediatamente empezar con discusiones. Esas discusiones abren los otros dos frentes. En primer lugar, la representación diagramática de preguntas y respuestas. Con la capacidad gráfica de la arquitectura, se impone un requerimiento específico para el resultado del taller: ser visible y comprensible nuestra reflexión para la sociedad, para que, al ser expuesta en sala (Sevilla, Berlín y Amsterdam) entre en diálogo o enfrentamiento. Se deben, por tanto, acordar las bases expresivas entre los participantes para que todos usen las mismas herramientas y formas de expresión. El idioma debe ser el inglés, aunque se busca que se emplee el recurso gráfico como instrumento de comunicación universal, más que el idiomático. Cada discusión se irá haciendo gráfica, registrando proceso y avance. El último frente es la proyectación de un soporte físico tridimensional para que las reflexiones se articulen a partir de una clave espacial.  Una serie de conexiones mediáticas permitirán recoger reflexiones de quienes se impliquen una vez que allí se deje nuestro trabajo: una arquitectura dispuesta.

“I would have had even more reason for not studying harmony. But at that time, it was as though I was wrong, and what I was interested in was noise. The reason I couldn’t be interested in harmonay was that harmony didn’t have anythibg to say about noise. Nothing”

Conversing with Cage. Richard Kostelanetz. Paperback, pag 6.

Estudio Sonoro (Samuel Perea) entre acciones participativas; des-composiciones espaciales en el  pensamiento arquitectónico.
Desocupado: des-obrados. Espacios vacíos en la profesión

El diálogo sonoro que acompaña a este trabajo, realizado en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo por un grupo transdisciplinar de pensadores y creadores en el ámbito cultural del pensamiento arquitectónico y artístico contemporáneo, comienza con el ruido que acompaña y que asiduamente es creado en el acto de posicionar la grabadora en el campo de estudio a documentar. Estos sonidos de dislocación de la propia estructura del aparato, que acoplan, accionan, interrumpen, son omitidos en toda exposición y en este caso analizados y seleccionados: introducen dilatados y atentos diálogos entre participantes, a la vez que se establecen como operadores acumulativos en el proceso, como peguntas formuladas por los participantes en todo momento crítico.

En los primeros segundos se hace referencia a una estructura sacada del audio “Sea” de una de las madres de la música electroacústica Delia Derbyshire. Esta estructura añora tiempos pasados donde la misma composición fue utilizada como fondo de diálogos paralelos, y en este caso en particular, en lugar de introducir, lo que pretende es posicionar pensamientos hacia otras escuchas, hacia otros posicionamientos.

El audio prosigue con la disolución de voces reales y virtuales, que a través de transcripciones, conversaciones, interrupciones, ideas, bocetos, escuchas e interpretaciones entrelazan acontecimientos y acciones que destraman una estructura dada.

Entre los diálogos producidos en los dos primeros días, aparece una masa de ruido, que ha sido descontextualizado y re-utilizado en esta trama sonora, después de haber sido producido por un proceso de programación donde estructuras tonales son pos-producidas en atmósferas sonoras ruidosas modificando su exposición en el espacio/tiempo, siendo des-obrada de toda escucha preestablecida. Además del posicionamiento limítrofe entre exposiciones, delimita otro posicionamiento al final del audio como estructura no cerrada llevada a cabo un proceso de creación entre participantes en el contexto de la Cartuja de Sevilla.

Para terminar este barrido de ideas de una representación sonora exprés y participativa, los sonidos homólogos del metrónomo, ritmos utilizados para la música, realza la angustia del proceso creativo como proceso de resultado en tiempo establecido.

Error.

Articular y trabajar en/lo común

El taller como lugar de producción en la forma de pretensión previa a cualquier reflexión no alcanza consenso entre los miembros del grupo. Este hecho se tiene muy en cuenta por vislumbrarse en ello una renovación del sentido del hacer arquitectónico. No se cree ya en un decir impositivo, ni en la lógica del organizador donde el equipo pone su fuerza productiva y no interviene en la toma de decisiones.

Tal extrapolación provee un cambio, que ocupa un lugar dejado por la profesión practicada de la arquitectura. Si no sólo el taller se compone a partir de una estructura jerárquica, tampoco la práctica arquitectónica debe jugar ese papel. Desde los presupuestos Modernos, la arquitectura tuvo para sí el requerimiento de ser social. Y luchó para asimismo mantener su autonomía como modo de hacer en la cultura. La pugna se saldó con una arquitectura para la élite, incomprendida e incomprensible para la mayoría, que también optó, por la vía contraria, a exigirse una cultura tranquilizadora, monótona, de perfil bajo. Ambos polos, opuestos, deben reencontrarse, no en un punto medio, sino en la conciencia de lo que significa la riqueza del común. Un común no excluyente pero tampoco de etograma sin picos.

Esos mismos picos pueden verse en el trasductor que hacer ver los sonidos de nuestro grupo en el desarrollo de su constitución en el pensar lo arquitectónico en sentido fuerte.

Desobrar.

Línea inversa de acción. Desocupar es dejar vacante. Desobrar es lo contrario de la obra, de la obra como monumento, donde se gesta y surge sin fisuras. Así es considerado por el arte y la gran filosofía. Nunca actúa en los fragmentos, hiatos, roturas, márgenes. Si no supiéramos que no hay marginalidad, ahí es donde precisamente cabría trabajar, donde vamos a trabajar. El hueco que se libera es el hueco que daría la oportunidad de pensar el todo.

Hacer es pensar, porque no puede haber diferencia.

Rechazado el taller como la mecanización de un pensar previo, sino pensar el hacer, nuestra propuesta trata de usar las condiciones de mínimos que hacen de la arquitectura un modo de hacer, entre otros, en la cultura.

El taller de voces, colectivas, genera una ESPACIALIZACIÓN DE CONOCIMIENTO. Son las voces las que dan una resonancia de actitudes, que singularizan mediante indeterminación, pero al mismo tiempo con una potencia que matizará las percepciones de todas y cada una de las intervenciones que se exponen en ARQUITECTURAS DISPUESTAS. PREPOSICIONES COTIDIANAS.

Inoperante, Inoperativo. Des-obrar. Désœuvrée

Estas palabras recogen nuestra idea de pensar los espacios des-ocupados.

A partir de las líneas de pensamiento que abren Jean-Luc Nancy y sobre él Sylviane Agacinski, pero también Michel Maffesoli, concluimos que se trata precisamente de centrar nuestra atención sobre lo que se niega, lo que se considera un error por parte de la Gran Filosofía y la Gran Arquitectura:

La obra, abre al sitio; instaura un espacio en un espacio, un mundo en un mundo. La realización tiene de demiúrgico el hecho de que pretende romper con el ya presente del espacio abriendo un espacio. La idea de obra responde a un deseo de reprimir el espacio, de cerrarlo sobre sí mismo o representarlo reduciéndolo a un plano a su vez ordenado en un punto central. Para eso es preciso que el arquitecto, el artesano demiurgo, se dé el espacio, y no que lo encuentre.

Tal arquitecto, como lo define Agacinski, no existió nunca. Y nosotros pensamos que quizá sea más factible pensar la desobra:

La desobra descentra, carece de medio, de núcleo y cáscara; sus lugares son atajos, pasajes, no sitios. En consecuencia, con ella también se juega cierto desorden.

Reflexión sobre la Gran Arquitectura, inoperativa.

A partir de trabajar con una supuesta maqueta de una casa poco conocida de Le Corbusier, el grupo concibe que yendo hacia atrás en la pretensión del taller de obtener un producto final, un resultado, se mantiene la lógica que nos une.

Es decir, si se requiere un producto al final, tengamos un producto al inicio, para hacer aparecer el espacio que deja, desocuparlo, ponerlo a disposición.

El equipo trabaja con esa maqueta de cartón y gran tamaño, traída con exvoto a su hoguera.

Proyectando texturas, incongruencias, traiciones…, destruyendo cada parte, estudiando, como hizo Quetglas, sus carnets para averiguar a dónde nos hubiera llevado las decisiones nunca tomadas, las claves desestimadas, conseguíamos pensar desde el interior del llamado Estatuto de la Arquitectura.

Incidente fatal: el grupo decide estudiar en profundidad la casa, para así decidir su fin último. Y el descubrimiento llega. Tal casa era un monstruo, composición de partes de muchas obras singulares del arquitecto suizo-francés.

entierro digno

Error dijo Lauger que era la arquitectura de Perrault, Gallacini de Michelangelo Buonarotti, los unidici principios de la ciudad en la primera edición del famoso libro de Rossi, cuando debió decir UNICI (unico principio). No deshacemos del falso exvoto, pero nos quedamos con lo que aporta pensar en el ERROR.

Reflexión sobre los espacios a reocupar, una vez liberados de sus ataduras a modos de hacer consabidos, reglados por organismos no actuallizados, como colegios profesionales y Escuelas de Arquitectura.

El grupo presupone en sus debates que no hay correspondencia entre la necesidad de una formación acorde a tiempos “interesantes” (duros, inciertos, indeterminados), y la regulación de su práctica profesional. Ni un extremo ni otro son capaces de rearmarse con un previo reseteado de sus bases. Liberar ese espacio es ya responder a la pregunta de cómo reocuparlos.

Para ello, construye una instalación con mobiliario existente en la sala del CAAC y con el montaje de una proyección visual donde unas manos tratan de coger unos argumentos de pensamiento y acción arquitectónica, pero nunca se acaban ni de poder agarrar, ni de ser distintos de los que siempre se han supuesto propios de la arquitectura

Incidente fatal: el grupo descubre que una de los proyectos expuestos en la sala contigua usa los mismos mecanismos visuales para explicar su hacer. Intentando que no haya asociaciones inmediatas formales, desestimamos continuar con esa instalación, pero, de nuevo, nos quedamos con lo que aporta pensar en el ERROR.

Agotados, decidimos salir fuera del espacio arquitectónico.

Desocupamos la arquitectura para reencontarnos con las cosas, en las cosas, como iguales.

Y volvemos, para ocupar los espacios vacantes, desobrados…

Equipo:

Estafanía Cortés, Iván Guerrero, Luz Río, Xiao Pujol, Carlos Tapia, María Fernández, Miguel López, Rodrigo Martín, Samuel Perea, María Hervás, Camila René, Álvaro Gómez, Juan Olaya.

+info:

https://outarquias.wordpress.com/2014/09/17/talleres-caac-arquitectura-dispuesta-preposiciones-cotidianas/

http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/1883106/dialogos/entre/la/arquitectura/y/habitat/cotidiano.html

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/caac/actividades/proyectos/adpc14inf.htm

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